Un rapidito en el asensor

Actualizado: 11 ago 2021

Hemos estado preparando esto durante unas dos semanas… con Edgar queremos echar un polvo en el ascensor del edificio donde trabaja, jajjajajaja, ¡¡ esto será la ostia !! Estoy entusiasmada y muy pero que muy excitada, con sólo pensarlo ya me pongo cachonda y caliente.


Después de haber estado observando los movimientos del resto de las oficinas del Edificio “Winter” en Los Ángeles, la entrada y la salida de personas generalmente es por el día, sobre las siete de la tarde están casi todos los empleados de las treinta y dos plantas fuera, el conserje se marcha sobre las ocho de la noche, a partir de allí sólo quedan las cámaras de seguridad del hall de entrada, así que creo que lo tenemos todo listo, esta tarde Edgar le robará la llave del ascensor a la empresa de limpieza. Cada hora que pasa me calienta más, Edgar se quedará en el edificio, supuestamente haciendo unas horas extras, así que sólo tengo que entrar y encontrarme con él, hemos quedado sobre las nueve y media.


Tengo esta fantasía desde hace seis meses, se lo propuse un día después de leer uno de mis libros, al principio no le hizo mucha gracia, pero le hice saber lo que deseaba mientras me lo follaba en la cocina de mi casa… creo que el morbo le gusta mucho aunque no quiera reconocerlo… lo bueno es que siempre consigo lo que quiero… jajjaja


Así que aquí estamos, ya estoy casi lista, depilada, perfumada y con un juego de ropa interior de encaje violeta, es nuestro color favorito. He decidido que sólo llevaré la gabardina, el sujetador y las braguitas y mis tacones aguja de infarto, ya que aunque podamos parar el ascensor con la llave, me excita saber que sólo llevaré eso. Me he maquillado lo justo, una base, rímel y los labios con brillo, quiero que se fije solo en mi cuerpo. Ahora mismo me estoy mirando al espejo y estoy que ardo por dentro.


Ya quedan sólo 30 minutos para nuestro morboso encuentro en el ascensor, vamos a cumplir con nuestra fantasía, así que me subo al taxi y me dirijo al Edificio “Winter”. Acabo de enviarle un mensaje a Edgar para decirle que voy de camino y que estoy mojada y lista para él. Me ha contestado con un simple...”estoy eufórico”…


Ya sólo quedan unas manzanas para llegar y no he podido evitar acariciarme los muslos pensando en Edgar. El taxista llega a la entrada del edificio y le pago, me ajusto la gabardina y me bajo del coche, decidida camino hacia la entrada del edificio, agachando la cabeza cuando paso delante de las cámaras de seguridad, llego al ascensor y lo llamo, cuando se abren las puertas entro en él y puedo observar la cabina, el espejo y la barra, inspiro profundo y capto el olor intenso de la madera, cierro los ojos y sólo lo veo a él tocándome. Tiene la oficina en la planta veintisiete y cuando oigo el ting del ascensor llegar allí, abro los ojos y se abren las puertas, y allí está él, ahí está mi Edgar, vestido con traje color gris a rayas y está muy sexy. Cuando me ve no dice nada, así que sólo me abro la gabardina y al ver que abre los ojos como platos no puedo evitar morderme el labio inferior, muevo un poco mis caderas hacia adelante para invitarlo a entrar en el ascensor, así que no lo duda ni un instante.


Las puertas se cierran y manteniendo toda la calma del mundo se da media vuelta y coloca la llave en el panel para asegurar el ascensor, en su mirada sólo veo lujuria, bajo la vista hacia sus pantalones y veo que está duro, muy duro, van a reventársele los pantalones, sonrío al ver lo que he conseguido con sólo abrirme la gabardina. Y como quiero nuestra fantasía, lo siguiente que hago es deslizarla por mis hombros. No hace falta nada más, Edgar viene hacia mí y me estampa contra la pared del ascensor, coge mis manos y las lleva hacia arriba, las deja allí con su mano derecha, la izquierda la utiliza para tocarme los pechos y sus caderas presionan las mías.


¡Diossss! Estoy que ardo, siento que me estoy mojando, estoy caliente, muy caliente y lista para él. Me besa desenfrenadamente, me folla con la lengua la boca y eso provoca que me moje cada vez más. Lo provoco echando mis caderas hacia él, y responde al instante, me suelta las manos y lleva ambas manos hacia mi culo, lo aprieta tan fuerte que me duele, pero me da igual… deja de besarme para susurrarme que me enrosque a su cintura, así que hago lo que me pide… me retira hacia un lado el tanga violeta y me mete dos dedos dentro, grito extasiada y empujo mis caderas pidiéndole más… así que se baja la cremallera de los pantalones para liberar su polla enorme y de una sola estocada me penetra, vuelvo a gritar por la sorpresa y me tapa la boca, comienza a empujar cada vez más fuerte, cada vez más dentro, con cada embestida me vuelvo más loca, lo siento tan adentro… le muerdo el dedo y me suelta para agarrarme con fuerza y empujar cada vez más contra la pared del ascensor, me aferro a él y clavo mis dientes en su cuello para reprimir mis gemidos, que cada vez son más intensos, él no deja de follarme, de empotrarme contra la pared… una, dos, tres… diez… siento que se está poniendo cada vez más rígido en mi interior y que está a punto de llegar al orgasmo, y yo lo succiono con las paredes de mi coño, no quiero soltarlo, pero estoy a punto de correrme y no aguanto más, se lo hago saber mordiéndolo más fuerte, así que acelera las embestidas, cuatro veces más y… siento que se derrama con una fuerza brutal dentro de mí y me lleva al éxtasis total, un orgasmo violento me llega y no puedo parar de temblar… nos dejamos caer al suelo agotados y sonriendo… alzo la vista y me dice al oído… “¡¡Joder… con tu fantasía!!! …

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